
Un juez ordena retirar los crucifijos de un colegio público. Y me pregunto ¿Es lícito o no hacer esto? Voy a intentar hacer, sólo un poco, de abogado del diablo, con el riesgo que eso conlleva, aun así he de advertir que soy creyente (es decir, creo en un ser superior Dios, Alá, Buda... llamarlo X) e intentaré que mi fe no interfiera en mi argumentación.
¿Es lícito?
Podríamos argumentarlo y defenderlo, e incluso llevar razón. Estamos en un país aconfesional, y como tal sea de tratar a todas las religiones por igual (Pero no intentar eliminarlas). ¿pero que religiones?¿Todas las que existen en el planeta? Pues no, y creo que es de sentido común, se trataran todas por igual, respetando a cada una de ellas, pero las predominantes en el país pues se les tendrá más en cuenta, sin favoritismo por supuesto.
Nos guste o no, y por el motivo que sea, España es un país con raíces cristianas. Me diréis que las iglesias están vacías que ya nadie va a Misa, pero no importa. Si hacemos un censo, nos daremos cuanta, que hay un gran número de católicos no practicantes, es decir, cristianos...SIII, que no pisan las iglesias ni van a Misa ni nada ya lo se, pero que si comparten en su mayoría los valores del cristianismo.
¿Es lícito retirar los crucifijos? Pues si que lo es, está justificado y está en su derecho pedir que se quiten. Entiendo que se retire los crucifijos a la hora de jurar un cargo público, a no ser, que el personaje de turno quiera jurar frente a un signo religioso, y también es lógico que un colegio público retire los crucifijos, eso si, siempre y cuando más de la mitad de los padres estén de acuerdo.
Sin embargo, vamos a profundizar en esta noticia. Salvador Pastor, un padre de una niña que estudia en un colegio público en Valladolid, puso una denuncia para que el colegio retirara los símbolos religiosos, basándose en los artículos 14 y 16.1 de la Constitución española. Personalmente, pienso que estos artículos se pueden interpretar tanto como para retirar crucifijos como para mantenerlos. Pero sigamos, Salvador Pastor, además, es presidente de la Asociación Cultural Escuela Laica. Este señor, presentó su denuncia respaldado por el apoyo del 10% de los padres del centro, sin embargo el resto de padres no están de acuerdo con la actuación de Salvador. ¿Qué debe hacer el juez?¿Acatar las leyes?
Y ahora os dejo para que lo penséis. ¿Se debe estudiar cada caso o se deben tratar todos por igual ignorando las preferencias de los padres?
Como el blog es mío, escribiré yo primero:
Parto de la base que tener un crucifijo en tus narices todo el día (desde los 4 hasta los 18) no adoctrina a nadie, por mucho que se queje Salvador Pastor.
Más que nada porque en toda ciudad española hay crucifijos en cada una de sus esquinas y en las falladas podemos ver mosaicos de vírgenes, es decir, el niño está curado de espanto y eso no adoctrina a nadie.
Otro motivo para no retirarlo es el alto número de padres que no comparten esta acción. Pienso, que si la mayoría está a favor de mantenerlo, el ello de retirarlo podría considerarse como un acto no democrático. Y aquí, me amparo en los puntos 14 y 16.1 de la constitución española.
Por ello pienso, que hay que juzgar cada tema por separado, aislarlo y analizarlo, para al final llegar a la sentencia más justa y razonable. Las leyes no son rígidas son adaptables. Así que personalmente, creo que en este caso el juez ha errado. (siempre y cuando los datos que poseo se han cierto)
Sin embargo permitirme una última cuestión, en el supuesto caso que un crucifijo colgado en la pared de un colegio público tenga la capacidad de adoctrinar, ¿dejaríais a vuestra hija actuar en una obra de teatro por navidad, actuando ella como virgen María? ¿No os parece incoherente?
Sed buenos