¿Porqué cambiar algo que funciona?. Aparentemente no tiene sentido eliminar algo que funciona, si da buenos resultados y la gente que lo utiliza está satisfecho con ello, entonces ¿porqué se elimina?. O mejor dicho, ¿porqué se le obliga a cambiar?.
Educación obliga a los últimos tres colegios con educación difereciada en Sevilla, a que si quieren contituar con la subvención de colegio concertado, deben matricular el año que viene tanto niños como niñas.
Nadie dice que la educación diferenciada sea mejor que la mixta, sólo estamos reclamando nuestro derecho a una educación libre. La libertad consiste en poder elegir libremente dentro del amplio surtido de los distintos campos, véase sanidad, educación, justicia, etc.
Lo he dicho por pasiva y por activa, tanto que se han quejado por el supuesto "adoctrinamiento" de los crucifijos en las clases y demás, y no se dan cuenta que esta nueva decisión de amenazar a estos tres colegios, casualmente con un fondo cristiano, no es más que volver atacar a la religión, en este caso la católica, que es un atropello contra la libertad de los padres de elegir libremente el tipo de educación que quieren para sus hijos, y no es más que una manera de imponer, de adoctrinar, de obligar unas normas y un tipo de educación, con el fin único de hacer daño a todo aquel que piense distinto a ellos.
Aquí no estamos discutiendo que tipo de educación es mejor, ni cual favorece más a unos padres que por razones obvias de dinero no pueden optar a un colegio privado con la educación que a ellos les gustaría. Estamos discutiendo porque eliminar un métedo, un tipo de educación que funciona, que da buenos resultados y que los padres aceptan. Hoy denuncio el abuso de poder del ministerio de educación, denuncio la opresión y la falta de libertad que están sufriendo familias, las cuales sin ser muchas de ellas religiosas, aceptaron el ideario del colegio y el tipo de educación que le ofrecieron para sus hijos. Y no por falta de opciones lo escogieron, pues alrededor de Altair hay cuatro colegios más (sino recuerdo mal).
Ya está bien de hacer lo que ellos quieren, reclamemos nuestro derecho democrático a elegir libremente.
Después de unos diez días de dolores (tampoco han sido para tanto), y de régimen obligatorio (esto ha sido lo peor), he vuelto a recuperar mi ritmo de vida. Eso si, con un evidente cambio de voz (de chaval de 15 años) y una delgadez poco habitual en mi. Pero bueno, la "mala" vida y los humos de los bares harán que pronto sea el de siempre pero sin mis pelotitas.
La nueva ley del aborto es lo que me lleva a escribir hoy en mi blog. Nuestra querida Bibi propuso un cambio para ampliar los plazos para poder abortar. Este escrito no pretende discutir sobre si el aborto es bueno o malo, sólo pretende dar un poco de luz a la insensatez que Bibi nos ha metido con su nueva ley.
La nueva ley permite a las menores de 16 años abortar sin consentimiento de los padres o progenitores o como más os guste llamarlos.
Esta reforma de la ley del aborto es una vergüenza desde el principio. Pues el comité de expertos que se encargó de estudiar este cambio eran todos pro-abortistas y se escogieron a dedo. Esta reforma es una manera de quitar autoridad a los padres, de relegarlos a un segundo plano. Esta ley, junto a la ley del menor, junto a la eliminación de los colegios concertados, junto a la exterminación de la educación diferenciada, junto al castigo (cada vez más habitual) a los padres por abofetear a un hijo, y junto a la opresión de la elección libre del tipo de educación que se desea para el niño, todas ellas son una (y alguna más) forman de adoctrinar al pueblo.
Pensaréis que exagero, y es posible. Pero decirme como se llama cuando no te dejan alternativa educativa?¿Cuando el estado no te deja recriminar o corregir a tu hijo?¿Qué pensar cuando vuestra hija aborte sin que os enteréis?El Estado está relegando a los padres...Es mi visión del asunto.
La educación de los hijos reside en los padres y no se les puede prescindir de ella. El colegio está para formarlos intelectualmente pero no tienen porque educar. Cuando invitas a un niño a no tener que contar las cosas en casa, se está aislando a los padres. Pero es que es más absurdo todavía, para hacerse un piercing necesitan autorización pero para quitarse del medio una futura criatura no hace falta...Es de locos....Insisto, esta es mi visión del tema.
A raíz de esta nueva ley, la Iglesia, esa institución formada por hombres y mujeres, algunos malos y otros buenos, con virtudes y defectos, odiada por unos y querida por otros, ha movido ficha. Y sale con una campaña en defensa de los nonatos. Con cartel tal y como este:
El cartel está claro. La Iglesia no está haciendo un símil de vida humana con la vida animal, está denunciando una realidad. Un nonato tiene menos derechos que un lince. En mi opinión es una campaña contundente, clara y para todo el mundo. Es decir, da igual que uno sea católico o no, es una idea que merece la pena reflexionar, dejando a un lado las discrepancias que uno pueda tener con la Iglesia.
No es momento, como ya he leído en algunos post, de criticar o recordar aberraciones realizadas por algunos miembros de la Iglesia, no es momento de plantearse o de recriminar que en vez de gastarse ese dinero en publicidad lo podrían utilizar para obras benéficas. Es momento de reflexionar y pensar a que le estamos dando más valor.
Tras el anuncio de esta campaña, el director del proyecto "salvemos al lince", en una entrevista decía que esta comparación era una tontería ya que el lince está en peligro de extinción y que existe un exceso de población de seres humanos. Como decía no se quien "Tócate los eggs Mari Loli..."
Como sabéis no estoy a favor del aborto. Pero como he dicho al principio no es cuestión de estar a favor o en contra, o de ser católico o ateo, o de derechas o de izquierda, es cuestión de que mi hij@ la educo yo, y exijo saber todo lo que hace ( Al menos hasta los 18 años y algo tan importante como es abortar).
Me hace gracia esta foto. (No hagáis caso a la esquina inferior derecha) Sed buenos
Buenas, tras mi paseo matutino de todos los días por el ciberespacio, me entretuve contando estrelas en una página que contenía esta noticia
Esto es lo que repartían las abortistas en Valencia esta semana, impreso en cajas de cerillas. Ya llueve sobre mojado: en febrero gritaban “vamos a quemar a la Conferencia Episcopal”. Según lo que indica el Código Penal, nos encontramos ante un posible acto de apología del terrorismo. ¿A qué espera la Fiscalía para actuar?
¿Esto es lo que entendemos por democracia?
Estoy seguro que más de uno lo justificará.
Sed buenos
Noticia copiada de: http://www.outono.net/elentir/
Para aquellos que vayáis al cine en las próximas semanas/meses, podréis ver en cartelera un nuevo bodrio, engaño y ataque directo hacia un sector de la Iglesia Católica. Camino
Bien, para empezar y para que no quepa duda del porque del titulo de la película, he de decir que Camino es el libro más representativo del Opus Dei. Un libro que cualquier persona puede adquirir en cualquier librería, y que en su versión de bolsillo ocupa menos que una mano. De manera simple, podría calificarse como un libro de “citas”, o frases que no ocupan más de tres párrafos cada una, y como buen libro de citas, sirve para reflexionar o meditar con cada punto.
Ahora bien, este libro que no tiene la fama que el Código Da Vinci adquirió en su día, y es mucho más interesante que la película que se encuentra hoy en los cines, es un libro de buenos consejos, tanto humanos como espirituales.
El título es Camino, y junto a él le acompaña la siguiente reseña: ¿quieres que rece para que tú también te mueras?
Camino “narra” la vida de una niña (Alexia) que con doce años le detectan un cáncer. Perteneciente a una familia católica y cuyos padres son (eran, puesto que ya han fallecidos) miembros del Opus Dei, Alexia encuentra la fuerza, la felicidad, y la alegría por vivir incluso sabiendo que en pocos meses moriría. Y lo encuentra en Dios.
Javier Fesser, no ha visitado a los hermanos de Alexia para conocer más sobre ella o sobre su familia, no ha pedido permiso a los familiares para realizar la película, no se ha informado, no ha investigado, se ha sacado una historia de la manga basándose en tres libros que hay escrito sobre Alexia pero sobre todo, basándose en sus prejuicios que desde siempre ha tenido.
He dado una vuelta por algunas páginas de críticas de cine en las cuales los internautas pueden opinar respecto a la película. En un 90% de los comentarios, sale la palabra secta acompañada de alguna crítica al Opus Dei o a la Iglesia.
Por lo que pienso, que cuando el director de la película dice que es una película objetiva, basada en hechos reales, argumentada, y que no quiere afectar ni influir en la opinión del espectador, pienso, que está mintiendo o es más tonto de lo que parece.
Con la reseña que acompaña al título ya está manipulando al espectador. No se que clase de estudios ha realizado para llegar a la conclusión de que Alexia, (personaje de la peli) o que su santa madre, rezaban para que se muriera. Ningún católico reza para que alguien se muera (más que nada porque estaría incurriendo en una falta grave). Todo el mundo reza para que las cosas malas desaparezcan. (Pero hágase tu voluntad y no la mía).
Pone a la madre como una extremista, a Alexia como una enferma mental con alucinaciones, a la hermana como una esclava de sus convicciones y de la organizacióna la que pertenece, y al padre y a los hermanos como borregos que no se enteran de nada.
Camino no es una película objetiva, e intenta influir en el espectador, busca hacer daño a base de mentiras y exageraciones.
Más de uno iréis a verla, y saldréis con el corazón encogidos por el drama que es perder a una hija. Pero al rato de salir os daréis cuenta que lo que realmente os parte el alma, es la actitud de una madre manipuladora y extremista, la incapacidad de actuar de una niña totalmente controlada por su progenitora, y la falta de sentimientos de una familia loca, tan loca que es capaz de aplaudir en el momento de la muerte de Alexia. Y por supuesto os iréis con un odio hacia el Opus Dei y a todo lo que huela a religión.
Javier Fesser ha mentido descaradamente y está manipulando al espectador. No confundamos la libertad de expresión con contar falsos testimonios.
Por cierto, que Alexia nunca perteneció al Opus Dei, y su padre se hizo del Opus Dei tiempo después de fallecer su hija.