miércoles, 13 de julio de 2011
PRINGÁÁÁ
domingo, 13 de marzo de 2011
AGUA PASADA

Esta actitud es la que nos hace sufrir gratuitamente, es la que nos lleva a caer en depresión, a escondernos bajo una manta y esperar con ella que con el nuevo día desaparezca el dolor.domingo, 27 de febrero de 2011
LEALTAD Y PRINCIPIOS
No se cuanto tiempo ha transcurrido pero parece una eternidad. Mis hinchados dedos han olvidado como golpear las teclas, cortando así la aparente conexión entre ellos y mi alocada cabeza. El tiempo se ha deslizado por mis heridas creando un postilla que sana poco a poco las llagas producidas por el roce. Y no encuentro mi mirlo blanco que me haga sentarme y dormir en su regazo.
Tras leerme un libro, “El libro”, aprendo la importante lección de rodearme de gente sincera y leales. La lealtad, una virtud olvidada por muchos y exigida por otros. Hablando de ella el otro día, y tras varias conversaciones con ciertas personas, llego a la conclusión que la lealtad debería estar presente en todas nuestras relaciones, tanto afectivas como profesionales. Una sociedad la cual mediante la televisión y la mediocridad de sus series nos ha inyectado el virus del egoismo y de la deslealtad. Esta es la consecuencia actual del comportamiento absurdo y cobarde de muchos españolitos que se escudan en la falsa justificación de “Ellos lo hacen”.
Para ser leal hay que tener unos principios a los que serlos. La lealtad a los demás depende de los principios que uno tenga consigo mismo y estos se verán reflejados en como nos comportamos con las personas.
No siempre somos fieles a nuestros principios, pues no somos perfectos y en ocasiones, nos encontramos en mitad de una encrucijada la cual nubla nuestra mente y nos hace cometer errores. Pero este no es el problema, aunque lo parezca, este el punto clave que define al valiente del cobarde, al hombre del niño, al amigo del traidor. Es aquí donde reside la gracia del ser humano. Ante el error cometido, ante la traición cometida hacia unos principios o creencias, las cuales te definen a ti y a tus distintas relaciones con las criaturitas que pueblan este mundo, ante esta situación existen dos caminos, girar la cara mintiendo y dejando que pase el tiempo con la lamentable esperanza de que éste (tiempo) borre el pasado. O por el contrario, afrontar como persona responsable, valiente y sincera el error cometido, aprender de él y si existe solución, buscarla y aplicarla.
Al escribir mentiras me invade un sentimiento de tristeza hacia aquellas personas que viven aparentando lo que no son y que nunca alcanzarán la felicidad plena ya que viven en un continuo “teatrillo”, el cual, supongo que llegado el momento hasta ellos mismos se lo creerán, a pesar que en lo más hondo de su ser saben que viven tras una máscara.
Todo esto no lo llego a comprender, ¿cómo alguien puede vivir fingiendo lo que no es? Después de largas reflexiones y conversaciones llego a la conclusión que estas personas no se quieren a si mismas. Tal vez porque no les gusta lo que ven en el espejo, o quizás por miedo a no gustar… Cobardes, os resulta más fácil aparentar que cambiar. Pena es lo que siento, os estáis perdiendo gente que daría su vida por vosotros y todo por miedo.
La lealtad no tiene una doble interpretación, no existe más que un solo y único camino. Y si la visión que posees no es la adecuada estás condenado a traicionar a alguien. Es muy bonito oír hablar lo que para la gente es la lealtad, y como erróneamente terminan su alegato con un “Pero..” ¿Pero qué..? Sino eres capaz de ser leal a un amigo que te hace pensar que podrás serlo a tu futura pareja. Sino eres leal a tus principios e ideales los cuales cimienta tu personalidad y tu carácter, que te hace creer que podrás mantener una relación sincera con alguien o cumplir una simple promesa.
Desgraciadamente, todos sabemos esto, pero como ya te he repetido alguna vez, es mucho más fácil ser egoísta y despreocuparse del resto. No es momento de preguntarse el porque somos así, es el momento de poner los medios, de aprender a reconocer al lobo con piel de cordero. Es el momento de rodearnos de aquellos que nos son leales, (y nosotros a ellos), y no dejar que la muchedumbre egoísta y celosa del grupo creado por nosotros, corrompa lo que tenemos.
Para ser leal hay que tener principios a los que serlos, y para no traicionar esa lealtad hay que ser valiente y autocrítico. Conocerse a si mismo, saber donde están las debilidades y poner los medios para luchar los más lejos de ellas… Las grandes batallas no se luchan dentro de las murallas, sino lejos de ellas.
Sed buenos
miércoles, 29 de diciembre de 2010
ES POR TI

lunes, 13 de diciembre de 2010
PENSAMIENTOS...
jueves, 21 de octubre de 2010
DE CAMINO A CASA
miércoles, 6 de octubre de 2010
VA POR USTEDES
dibujos animados, las cuales a medida que descienden rodando por la ladera, van haciéndose más grande. Una mentira conlleva otra mentira... y así hasta perder la confianza de la persona afectada. Y como el cuento del pastor y el lobo, aunque al final reconozca la mentira, o aunque al final diga la verdad, no habrá nadie que crea en su palabra.... Y señores, una mentira por mucho repetirla no se hace verdad...jueves, 30 de septiembre de 2010
SIN REMITENTE
jueves, 9 de septiembre de 2010
EL MURO


domingo, 29 de agosto de 2010
SILENCIO...
Tras unos días en compañía de los míos, los abandono a todos para dedicarme tiempo a mi.
viernes, 6 de agosto de 2010
IBIZA
de naranja, el astro blanco por excelencia, comienza ascender a lo más alto de mi pequeña bóveda celeste, y éste la obsequia con ramilletes de estrellas.sábado, 31 de julio de 2010
NO SE LO MERECEN
miércoles, 28 de julio de 2010
¿OS HACE FALTA ALGO?

domingo, 25 de julio de 2010
...¿OTRA VEZ TÚ?

sábado, 24 de julio de 2010
MI NIÑA SE ECHA PALANTE...

viernes, 23 de julio de 2010
SUDOR Y LÁGRIMA


jueves, 22 de julio de 2010
DECÍDETE....

miércoles, 21 de julio de 2010
CORRECCIONES....

martes, 20 de julio de 2010
REFLEXIONES
Me dices que sí, que me quieres. —Bien, pero ¿me quieres como un avaro quiere a su oro, como una madre quiere a su hijo, como un ambicioso quiere los honores o como un pobrecito sensual su placer?
—¿No? —Entonces no me quieres.
Cuando se quiere, cuando se ama de verdad, la mirada del corazón no se aparta de quien se ama.
Hoy quiero retomar un tema que se desarrolla y que se basa en la teoría del Dr. Gary Chapman sobre los cinco lenguajes del amor .
En primer lugar hay que diferenciar el amor condicional (el que está basado en los logros o el rendimiento) del amor incondicional (aquel que acepta al otro por lo que es, no por lo que hace).
Desde pequeños conocemos el amor condicional; ese que se basa en las expectativas, y en el que nos entrenan mediante regalos, recompensas o privilegios siempre que cumplamos dichas expectativas. De esta manera vamos desarrollando un autoconcepto en el que tiene mucho peso lo que los demás piensen de nosotros y nos transmitan. Sin embargo, todos necesitamos amor incondicional, una aceptación sana y sin condiciones por encima de nuestro atractivo físico, nuestras capacidades, nuestras limitaciones, nuestros errores o nuestros aciertos. El amor incondicional supone un respeto intrínseco de la persona, lo que no significa tolerar o apoyar cualquier acción o actitud, y contribuye al desarrollo de una autoestima saludable.
Hecha esta distinción hablemos de las cinco maneras básicas en las que las personas, según el Dr. Chapman, expresan y reciben amor: el contacto físico, el tiempo de calidad, los regalos, las palabras y los actos de servicio. Cada persona tiene uno o dos lenguajes con los que le resulta más cómodo expresar amor. Necesitamos que los demás también nos expresen amor en dicho lenguaje, y no sentiremos frustrados si no lo conseguimos. Lo ideal sería dar y recibir amor en todos los lenguajes porque así nos comunicaríamos más fácilmente con un mayor número de personas. Veamos cada uno de los lenguajes:
- El contacto físico: Es una de las formas más directas y sencillas de comunicación entre los seres vivos, porque no requiere palabras, y es especialmente importante cuando una persona está enferma o triste. Hay quien evita el contacto físico o lo reduce a lo imprescindible.
- El tiempo de calidad: Es aquel que se comparte sin presiones ni obligaciones, por puro placer, sin un objetivo que cumplir. Permite conversar y escucharse sin prisas. Ayuda a crear confianza y lazos emocionales.
- Los regalos: En la sociedad consumista que vivimos el regalo ha perdido parte de su sentido más noble. Además, es tentador, porque lo más sencillo es hacer regalos de forma indiscriminada para no utilizar los otros lenguajes o sustituirlos. Hay que dar y recibir regalos (que no necesariamente tienen que ser objetos frívolos o innecesarios) con espíritu generoso.
- Las palabras: A través de ellas explicitamos nuestra aprobación o desaprobación hacia los demás. Las palabras que decimos a los niños tienen un gran poder porque ellos creen que pensamos sinceramente todo aquello que decimos. Las palabras de amor y cariño, los elogios sinceros, se dicen casi sin pensar pero dejan una huella imborrable, independientemente de la edad.
- Los actos de servicio: Son algo que se hace, no por necesidad u obligación, sino de forma generosa para ayudarse a sí mismo o los demás. Los adultos pasamos gran parte de nuestra vida cuidando a los demás a través de estos actos de servicio, lo cual resulta física y emocionalmente exigente. Por esta razón, es útil parar de vez en cuando y recuperar el espíritu de cuidado en estos actos.
Esta teoría de los cinco lenguajes del amor me ha hecho caer en la cuenta de que yo utilizo mucho el lenguaje de los actos de servicio. Hacer cosas por los demás, cercanos o incluso desconocidos, me resulta fácil y gratificante. No me cuesta tener en cuenta a los demás, hacerles pequeños (o grandes) favores, hacer la vida más fácil a otros, aunque no siempre reciba lo mismo. Sin embargo, creo que la gente que me quiere o dice quererme no valora lo que yo hago.
Una vez dicho esto, debo decir que existe un tipo de gente que es capaz de utilizar estos cinco lenguajes a su antojo, de manera fría y falsa. Lo cual, siempre provocará un daño irreparable. Cuidaos bien de ellos.
Sed buenos..... ¡¡Como siempre!!